El cuchillo catalán fabricado por los herreros de corte era poco diferente de los otros cuchillos utilizados a las otras regiones agrícolas y ganaderas. Paradójicamente, su rusticidad y elegancia ha perdurado a través del tiempo.
Dos características han hecho que siempre se ha podido diferenciarlo
Su corte forma de hoja de sauce, su manga codazo a la tercera parte superior.
Un cuchillo más sofisticado dedo de lujo aparece al final del siglo XIX, siempre fabricado a la unidad y en pequeñas cantidades Este trabajo artesano
El año 1997 Ferdinando Nava rehabilita el cuchillo catalán, conservando sus características tradicionales. El nuevo cuchillo se destaca por su solidez, su aspecto práctico y elegante. El año 2000 Ferdinando Nava instaló su taller en lo pueblo de Arles de Tec